Un veinte de agosto del 2011, decidiste decir "adiós" e ir por ella. Decidiste dejar a tu familia, para ir con tu gran amor, con tu compañera de vida. Es imposible, bah, no es creíble si digo que no te extraño, que no es feo que te hallas marchado, pero siento que sé muy bien porque lo hiciste. No podrás, no podrán, estar ahí, en mi noche taaan soñada, pero como me dijeron sus corazónes estarán con el mío, y sus almitas me acompañaran en cada momento. Gracias por ser el abuelo que fuiste, ese que me repetía su nombre cuando yo era pequeña, ese que me dejaba hacer sus compras, o el que daba sus bizcochitos, ese que mañana tras mañana era mi motivo.
Nos veremos allá abuelo, nunca pero nunca te voy a olvidar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario